domingo, 18 de septiembre de 2011

HISTORIA DEL FLAMENCO -Figuras señeras- Juanito Valderrama (I)


FLAMENCO

HISTORIA DEL FLAMENCO

Juanito Valderrama (I)


El joven Juan Valderrama
Juan Valderrama Blanca nació en Torredelcampo, provincia de Jaén, el 24 de mayo de 1916, en el seno de una familia trabajadora del campo, apodada los "Cenizos". Como él mismo dice en el libro donde cuenta su vida, desde muy pequeño era tal su pasión por el flamenco que puede decirse que el cante nació con él. A ello contribuyó en gran manera el propio ambiente familiar y la afición que por este arte se respiraba en el pueblo donde nació. En efecto, su propio padre era gran aficionado y amigo de cantaores profesionales, afición que también compartían sus hermanos. Por otra parte, por Torredelcampo, pueblo flamenquísimo, desfilaron muchos cantaores en los años de juventud de Juanito Valderrama.

De todos los cantaores, al que más admiraba Valderrama era a Pepe Marchena ("Niño de Marchena" en aquellos tiempos), admiración que no le ha abandonado en el curso de su vida. Y a Pepe Marchena, gran figura del flamenco por aquellos años, le cantó el niño Juanito Valderrama unos fandangos del repertorio del propio Marchena.

Muchas de las figuras del cante que pasaron por el pueblo quisieron llevarse al joven Valderrama enrolado en su compañía, pero su padre se opuso siempre a que su hijo fuera artista. Hasta que actuó en el pueblo la Niña de la Puebla y el padre de la cantaora convenció al padre de Juan para que dejara al chaval que se integrara en la compañía de su hija. Y formando parte de ese elenco debutó como artista en Tomelloso, presentándose posteriormente en Madrid el 2 de diciembre de 1935, en el cine Metropolitano. En uno de los parones de la gira de la compañía en que estaba encuadrado, y antes de su presentación en Madrid, el cantaor torrecampeño se buscaba la vida como podía y pisó por primera vez Villa Rosa, que en aquellos años era el colmao flamenco más importante de Madrid, con el propósito de cantar en alguna de las reuniones de señoritos que allí se organizaban y obtener unos ingresos que tan necesarios le eran para cubrir el paro momentáneo de la gira, pero fue expulsado del establecimiento, en razón a su corta edad, ya que con quince años que tenia estaba prohibido su admisión en el establecimiento.

Y llega la guerra civil, cuyo inicio le coge en Almería actuando con el conjunto de la Niña de la Puebla. Desde Andalucía regresa la compañía a Madrid y en la capital de España el colectivo se dispersa y cada uno busca el calor de los suyos. Valderrama vuelve a Torredelcampo, ya en plena guerra y , estando el joven cantaor en el pueblo aparece de nuevo en su vida Pepe Marchena, que en aquellos días era máxima figura de los espectáculos flamencos. Marchena formó compañía en Jaén, en la que incluyó a Juanito Valderrama y al Niño de la Huerta y empezaron a hacer bolos por los pueblos más importantes de la provincia (Linares, Úbeda, Martos, etc.). En esa compañía hizo amistad con un guitarrista que tendría mucha importancia en su vida: Manuel Serrapí (Niño Ricardo). Como dato curioso citaremos que cuando estalló la guerra civil estaban actuando en la provincia de Jaén más de cuarenta artistas flamencos de cartel (Marchena, Canalejas, Caracol, Niña de los Peines, Pepe Pinto, Niño de la Huerta, Pepe el Culata...).

Terminada la contienda y de vuelta a Madrid tiene un nuevo encuentro con Marchena, con el que inicia una frustrante gira por Andalucía. En el grupo iba también Ramón Montoya y el recuerdo que le queda a Valderrama de aquella tourné no deja en buen lugar a Marchena, ya que no le dio ninguna oportunidad de cantar durante toda la gira. Y vuelta de nuevo a Madrid, con desembarco en Villa Rosa, donde esta vez ya es admitido, aunque no es requerido por nadie para cantar en alguna reunión, lo que le plantea un serio problema de supervivencia. Es Ramón Montoya el que esta vez le echa una mano, y se constituye en su protector. Gracias al guitarrista el cantaor de Torredelcampo puede competir con los profesionales que, por aquellos dias, se buscaban la vida en el colmao de la Plaza de Santa Ana. Por allí recalaban diariamente Jacinto Almadén, Juanito Mojama, Cepero y el propio Montoya, entre otros, y por cada fiesta en los reservados de la casa llegaban a cobrar hasta cuarenta duros, cantidad que en aquellos días ya era dinero.

Recuerda en su libro Juanito Valderrama: "Yo era muy aficionado, cantaba bien por tarantas, cantaba muy bien por granaínas, todos estos cantes me los conocía de los discos. Y ya entré allí en Villa Rosa como un cantaor reconocido. Sabía los cantes que cantaba José Cepero, los que cantaba todo el mundo, pero yo no tenia una personalidad definida ni estaba depurado todavía. Y menos todavía estaba baqueteado para las juergas de Madrid. Allí hice mi primer Bachillerato en Cante, por derecho, bajo la guitarra y la orientación de Ramón Montoya, porque allí lo escuché todo y lo aprendí todo, con mis cinco sentidos, en un constante aprendizaje y en un continuo beber de las mejores fuentes, teniendo muy clara las bases y los cimientos, aunque ya andaba con mis propias músicas interiores y mis creaciones personales".

Horizonte Flamenco: El flamenco, historia, palos y protagonistas


JUANITO VALDERRAMA (Rondeñas)
Guitarra: Luis Calderito

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