sábado, 14 de diciembre de 2013

Antonio Cuevas Perez ANTONIO CUEVAS “EL PIKI”

FLAMENCO

Antonio Cuevas Perez


ANTONIO CUEVAS “EL PIKI”

ANTONIO CUEVAS PÉREZ, cantaor payo, más conocido con el nombre artístico de ANTONIO CUEVAS “EL PIKI”, nació en Granada en el año de  1945, y murió en accidente automovilístico a la salida de Madrid el día 3 de marzo de 1980. Ha sido el cantaor más llorado, más cantado, más homenajeado de cuantos cantaores ha dado Granada. Antes de morir, en circunstancias aún no aclaradas, trabajaba en el madrileño tablao Café de Chinitas. Había hecho también teatro flamenco con Mario Maya y se había ganado un prestigio considerable entre los buenos cantaores de la época. Grabó además de las obras Camelamos Naquerar y Ay, un excelente disco en solitario dedicado a Blas Infante. La muerte truncó su carrera, cuando estaba en pleno apogeo y auguraba un futuro brillante.

Según Mario Maya, "como amigo era estupendo. De verdad, pero de verdad, hemos tenido juntos una experiencia muy grande. Empezamos por primera vez en Torres Bermejas, en Madrid, nuestro primer intento de trabajo fue Ceremonial, y posteriormente hicimos Camelamos Naquerar y Ay. Como cantaor que voy a decir que no haya corroborado con sus actuaciones. Por ejemplo, en el Festival de Granada, donde yo estaba de jurado, demostró que era un superclase". Según José Heredia Maya, "yo le conocí en 1973, en un momento para mi memorable, con motivo de la presentación de mi primer libro 'Penar Ocono', en el Sacromonte en casa de Mario Maya. Después coincidimos durante un par de años en el espectáculo 'Camelamos Naquerar', el espectáculo solía ser interrumpido en varios momentos por ovaciones, pero no coincidentes nunca, excepción hecha del aplauso cerrado que ratificaba la excelente interpretación del taranto que el Piki hacía. Por último, hicimos juntos un homenaje a Blas Infante. Para mi Antonio fue un amigo cuya ausencia marca para siempre, un cantaor entregado con embriaguez al duro grito del Cante Jondo y un andaluz comprometido con sus gentes y su historia".

Según Fernando Miranda, "El era la antítesis del flamenco folklórico, era excesivamente serio para el flamenco. Incluso algunos compañeros le llamaban 'el abuelo'. Lo conocí cuando el trabajaba en los Jardines Neptuno. Aunque cuando llegué a una relación mas profunda con él, fue cuando tratamos de grabar el disco, después de 'Camelamos'. Pepe Heredia nos puso en contacto. Se pensó hacer un sello discográfico andaluz, pero no llegó a cuajar. Tenía un sentido de la honestidad y del deber que calaban demasiado hondo. Era excesivo, un cantaor que vivía para el cante. Era también muy estudioso. Memorizaba a Mairena, por ejemplo. Y como buen profesional era consciente de sus limitaciones. Era un cantaor clásico, soleá, siguirillas, levante, cantes de Graná. Admitía sugerencias de todo el mundo. En el disco que grabamos dedicado a Blas Infante, se esforzó en conocer su vida y sus ideales, que también hizo suyos. En el disco canta memorablemente textos escritos por Heredia Maya, como las Bulerías del Campesino que emigra, la Malagueña del Nacimiento y las Siguirillas de la Muerte bruta".

Según Francisco Manuel Díaz, "Desde que comenzó, para él, la vida artística ha sido muy dura. Desde su primer matrimonio, donde no tuvo gran suerte, ha ido dando tumbos que lo han ido haciendo artísticamente. En el año 1974, de nuevo se afincó en Granada y a partir de aquí empezó a apuntarse a todos los concursos que había en la geografía andaluza. Es a partir de ahí cuando comenzó a despuntar entre la masa de aficionados, no porque fuera un profundo conocedor, sino porque su forma de expresar le ha puesto los pelos de punta a más de cuatro. En su primera época artística le acompañé como guitarrista. Por todos los sitios donde pasaba iba sembrando la amistad: los concursos de Jaén, en la peña flamenca de Córdoba o en recitales como el de Murcia, en 1976, donde lo recibieron como un gran artista, con periodistas en el hotel esperándolo. Incluso recuerdo en Sevilla, donde estábamos presentando 'Penar Ocono' de José Heredia y actuó, fue felicitado por ese monstruo del cante que era Antonio Mairena. He sido testigo de momentos importantes de su vida artística, por ejemplo el homenaje a Caracol que organizó 'La Platería', con motivo de su muerte, donde con una escenografía de Mario Maya, él tuvo que cantar con figuras como Fosforito, Camarón, Enrique Morente y Juan Varea, entre otros. En aquella ocasión supo estar brillantísimo y sobre la marcha se inventó una letra sobre Caracol en un cante por peteneras, que le salió bordada. Por último, destacar su triunfo total en el concurso de Cante de Granada celebrado en el cincuentenario del famoso primer concurso y en el mismo escenario de la Plaza de los Aljibes, de la Alhambra".

Según Ángel Rodríguez "Chanquete, "El Piki era íntimo amigo mío, comenzó a trabajar en la sala de fiestas Neptuno de camarero y un día le dieron una oportunidad, cuando ya estaba en lo alto le vino aquella muerte. Era una figura, era un hombre conocido en todos los tablaos. Con El piki he hecho mucho de fiesta, una noche en La Platería echamos una de cante, una de esas a gusto. Era muy completo, ganó el premio de La Platería y a raíz de eso comenzó a subir como la espuma. Graná ha dado mucha afición, los cantaores que han ido a cantar al Paseo de los Tristes han tenido que apretarse los machos". Su relación con la peña La Platería fue intensa, su padre fue concesionario del bar de la peña y el pasó muchas noches, de los años setenta, cantando y enseñando cante a los jóvenes aficionados de la peña. Todavía en 2005, después de 25 años, socios y aficionados lo siguen recordando. Los días 1 y 2 de abril de 2005, se celebra en su peña "La Platería" otro homenaje a su memoria.
-El arte de vivir el flamenco-
"El Piki" (Cantaores fallecidos)

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