domingo, 19 de mayo de 2013

José Beltran Ortega "NIÑO DE VÉLEZ"



FLAMENCO 


José Beltran Ortega

"NIÑO DE VÉLEZ"


El Relato de la vida de algunas personas nos puede servir de referencia para conocer con una cercanía mágica detalles de la historia de las localidades donde aquella transcurrió. Siempre existen determinados “valores” que enriquecen nuestro pensamiento. Por otro lado, nos hace conocer momentos del pasado; los tiempos actuales son muy diferentes a otros anteriores aunque no sean excesivamente lejanos. Hoy todo va muy deprisa.

Si una de esas personas representativas de un tiempo y de una forma de vida, además de sus muchas vivencias personales y sociales, profesa el arte flamenco, tanto desde la creación como de la interpretación, podemos decir que los aficionados a este maravilloso arte, estamos de suerte.

La hemos tenido……. Ha llegado a mis manos la biografía de José Beltrán Ortega “Niño de Vélez” y he podido completar el conocimiento de su aportación al flamenco y de los ambientes de una época difícil en los que transcurrió su existencia.

La lectura del libro nos permite hacer un breve recorrido por su vida, que comenzó en 2006 en Triana, un anejo de Velez-Málaga. He sabido que fue aprendiz de carpintero cuando todavía era un niño, después realizó tareas agrícolas a la par de la arriería. Con un burro llevaba verduras, patatas y otros productos de la tierra a localidades cercanas. Durante el trayecto, al alba y al atardecer, la inspiración le llegaba de modo especial, y su poderosa voz inundaba los campos por los que pasaba, exteriorizando las facultades innatas que tenía para el cante.

Vivió la emigración y la guerra civil española, fue intermediario en la venta de aparatos de radio, durante algún tiempo tuvo montada una taberna en su tierra natal, donde se bebía cuarterolas de vino de la zona y tapas de morcilla y otros embutidos caseros. Vivió épocas de esplendor y de miserias, durmió en habitaciones de prestado, en posadas. Sintió el amor y el desamor, padeció supersticiones, buen sentido del humor, buen compañero,…..

Todos los momentos altos y bajos de su vida, siempre fueron acompañados del flamenco. Llevó por todo el país la cultura popular de Málaga. Cantó en humildes tabernas, en tablaos flamencos y en grandes teatros. El primer contrato lo realizo a los 16 años. Poco después conoció a Don Antonio Chacón y llegaron a actuar juntos. También cantó con Vallejo y en las compañías de Pepe Marchena, Concha Piquer y Estrellita Castro, entre otras.

¡No faltó de nada en su paso por este mundo!
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Gracias a investigadores constantes e infatigables, que profundizan en las hendeduras de la historia, de nuestra cultura histórica más cercana, con la que más nos sentimos identificados, y si además, como Juan Fernández Olmo, están acompañados de un estilo personal y natural, que le permite una elevada capacidad de transmisión mediante la escritura, con un estilo literario sencillo y bello, tratando los hechos con sumo respecto y claridad, hemos podido conocer a este cantaor malagueño y a su entorno.

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Es justo destacar una de las mayores aportaciones del Niño de Vélez al flamenco. Para ello, Juan Fernández Olmo, ha dedicado un capitulo especial a su gran creación, la malagueña “La Caleta y El Limonar”. También se puede leer las influencias que ha podido tener esta gran composición como son las de Juan Breva, Don Antonio Chacón, la Trini y el Canario.

El Resultado no podría ser otro, el Niño de Veléz armonizó las influencias y creó esa gran malagueña, que tiene una gran dificultad de ejecución, pero que la interpretaba aportando una melodía muy exquisita que descansaba en una voz limpia y poderosa. 

Cuando la cantaba, hacía conmover los sentidos……

¡Ay! Viva Málaga que tiene
¡Ay! Caleta y el Limonar,
su parque lleno de flores
¡Ay! criao en la orilla del mar
donde nacen los amores


Artistas del perfil del Niño de Vélez han sido y seguirán siendo necesarios para darle continuidad al flamenco, para enlazar épocas y poner en contacto estilos de distintos lugares. Hace 32 años que nos dejó, pero sigue siendo querido y recordado en su tierra natal en la cual dejó profunda huella. Una Peña flamenca de Velez-Málaga lleva su nombre: Peña Flamenca “ Niño de Vélez” 

Por último quiero decir que libros como el que nos ocupa, ayudan a conseguir, algo tan necesario como el mensaje que transmite el prólogo:

“para entender la globalidad de un mundo diverso, complejo y abierto es necesario que en nuestra memoria siempre esté presente lo más inmediato, lo más cercano, lo más querido…..”

-jondoweb.com-

El Niño Vélez por Fandangos
El Niño Vélez por Malagueñas

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